“El sistema educativo en este país, tanto público como privado, está diseñado para la era industrial”, dijo Pinkett. La pareja agregó diciendo que: “Estamos en la era tecnológica. No queremos que nuestros hijos memoricen. Queremos que aprendan”.
Will Smith y Jada Pinkett crearon un colegio privado que cuesta unos 8.000 euros, unos $10 mil dólares al año, enseña a los niños a ser líderes y a tener un sentido de la ética. El horario es un poco más largo a cambio de menos deberes y más tiempo libre con la familia.
Cada niño tiene un ordenador portátil y las comidas son orgánicas, libres de grasa y los aperitivos, sin azúcar. El plantel está abierto a personas con todo tipo de religión, raza y creencias.