El Gobierno mexicano afirmó que la Marina y el Ejército “están trabajando a marchas forzadas” para llegar a la población que ha quedado atrapada o desabastecida en buena parte de México debido al paso de los ciclones Manuel e Ingrid, que han afectado a 1.2 millones de personas en el país.
“Hay gente que no puede salir de su casa, esa es la gente a la que tenemos que tratar en primer lugar”, dijo a la cadena Televisa la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, desde Acapulco, una de las ciudades más afectadas por los ciclones, que han dejado medio centenar de muertos, según un saldo provisional.
En el estado de Guerrero, precisamente donde está Acapulco, la tormenta tropical Manuel, que impactó el pasado fin de semana, causó derrumbes de tierra en carreteras y túneles, desbordó ríos y tumbó puentes, lo que ha dejado buena parte del estado incomunicado.
Robles confía en que en dos días la mayoría de los turistas atrapados en la ciudad puedan regresar por automóvil a sus hogares cuando sea reabierta la Autopista del Sol, que enlaza a Acapulco con la capital mexicana.
Como retos más inmediatos mencionó el de normalizar poco a poco la situación en Acapulco, "abastecer hoteles y tiendas de autoservicio" y atender a la población aislada, y hoy mismo empezar a desplazarse a zonas más pobres y aisladas del estado, entre ellas la región de La Montaña.
"Tenemos 10 helicópteros trabajando, hemos rescatado a más de mil personas, las tenemos en los albergues, estamos en una situación de emergencia, no solo en Acapulco, sino en todo el estado", dijo Robles. La ministra dijo que en las últimas horas la presencia de personal coordinado por el Gobierno federal ha aumentado.