Claves
- Hay que incluir cierto componente hereditario. Si la madre del paciente sufrió de juanetes, se tiene un 65% más posibilidades de padecerlos. Es más, hay hombres que tienen juanetes solo por herencia.
- Los juanetes suelen presentarse a partir de los 30 años y casi siempre en ambos pies, siendo sus síntomas característicos: tumoración, inflamación y enrojecimiento de la zona, dolor al caminar, formación de durezas en la piel cercana, etc.
- Evitar operarse los juanetes si se sufre de problemas de coagulación, diabetes severa o mala circulación periférica de la sangre. Es preferible cambiar el calzado o corregir la postura del mismo pie.
- Utilizar espaciadores para reducir la presión que los otros dedos e incluso el calzado puedan ejercer sobre el juanete. Se pueden elaborar con un puñado de algodón. Se ubican entre el juanete y la pared del zapato y entre el dedo gordo y el siguiente.
Usar zapatos que beneficien al pie para que este respire, se sienta cómodo, sano y sin presión. Debe usarse siempre un calzado adecuado para la actividad que realice, que sea cómodo y flexible: para hacer deporte, caminar, en las distintas estaciones del año, para el campo, el mar, etc.
Existen férulas especiales para juanetes, la cual se usa de forma constante un tiempo determinado, lo que permitirá corregir la deformación del hueso, además de calmar la dolencia. Es un tratamiento que evitará la intervención quirúrgica.
Igualmente, puede consultar con su podólogo la posibilidad de adquirir unas plantillas especiales para controlar la fuerza que provoca la deformación del juanete. De este modo, se corregirá y se evitará el dolor y el crecimiento del mismo.
Una rehabilitación especial, como algún ejercicio específico para juanetes, también puede ayudar a su corrección y pronta mejoría.
Para evitar el dolor, este consejo casero podría ayudar: elige un tomate bien maduro y aplicar la pulpa sobre la dolencia.
En el supermercado o almacenes se pueden adquirir almohadillas que protegerán el dedo que está afectado y evitarán la aparición o el crecimiento de juanetes.