El TCA establece obligaciones vinculantes para que los gobiernos evalúen las transferencias de armas y municiones, eviten su desvío a grupos terroristas y el crimen organizado y garanticen que no serán utilizadas para cometer violaciones de los derechos humanos.
En cierto sentido, se pretende controlar el comercio de equipos bélicos como tanques y aviones de combate, misiles, vehículos blindados, helicópteros militares y armas ligeras. Hace casi dos décadas grupos de la sociedad civil propugnaron la necesidad de regular el comercio de armas en el mundo para favorecer la paz. En el transcurso de los años, la Coalición para el Control de las Armas, que agrupa a más de 100 organizaciones, se erigió en uno de sus más firmes valedores y siempre defendió su firma con cuestión prioritaria y su posterior ratificación.