Cifras
- 2 procesos de expulsión se han ventilado este año en las filas del opositor PRD, que no sale de su crisis profunda.
La profunda crisis que azota al Partido Revolucionario Democrático (PRD) no es de ahora.
Lejos de la doctrina socialdemócrata que motivó al popular líder Omar Torrijos iniciar este movimiento en los años 70, el actual PRD, encabezado por el candidato presidencial, Juan Carlos Navarro, se ha sumergido en una crisis interna que el lunes se agudizó, tras el asesinato de uno de sus miembros.
Pero, además de este caso reciente, otros militantes de ese colectivo se han visto involucrados en presuntos casos de corrupción que han traspasado fronteras.
Por ejemplo, en junio de 2011 informes oficiales de los embajadores de EU en Panamá -Linda Watt, William Eaton y Barbara Sthepenson- señalaron a Martín Torrijos como uno de los políticos que recibió soborno para la aprobación del polémico Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (Cemis).
“Muchos observadores creen que el escándalo del Cemis puede implicar a muchos legisladores actuales y a exlegisladores del PRD, así como al presidente Martín Torrijos”, publicó en su momento Wikileaks.
Por otro lado, en enero de 2011, Yassir Purcait, diputado del circuito 8-9, estuvo envuelto en un extraño suceso. El político iba a ser secuestrado cuando se dirigía a cobrar 250,000 dólares en efectivo en un local del centro comercial Los Pueblos. Afortunadamente, los estamentos de seguridad frustraron el asalto, debido a que le estaban dando seguimiento a los delincuentes por otros asuntos.
Sin duda alguna, las movidas del PRD se han puesto de moda tras los casos que involucran al diputado Raúl Pineda.
El día del asesinato de Messina, Katy Ramos, su esposa y aspirante como diputada a una curul en San Miguelito, declaró que Pineda amenazó a su pareja el pasado fin de semana en un acto de Juan Carlos Navarro. Esta acusación fue negada por Pineda.
“Pineda, tú sabes quién mató a mi esposo; tú controlas bandas en San Miguelito”, declaró Ramos.
Murcia y Fábrega
Por otro lado, meses antes de las elecciones generales del 3 de mayo de 2009, el candidato a la alcaldía de Panamá, Roberto Velásquez, estuvo en el ojo de la tormenta, luego de que el estafador colombiano David Murcia afirmara que el perredista recibió dinero de él para su campaña electoral.
El escándalo le costó la alcaldía a Velásquez , según los analistas, que fue ganada por Bosco Vallarino.
La carrera política de Velásquez pareció llegar a su fin, cuando en mayo de este año se publicó un audio en el que solicitaba a un tercero, atentar físicamente contra su copartidario José Luis Fábrega. “Le quiero la quijada partida, la nariz partida y una pierna… Yo lo quiero visitar al hospital”, fue lo que se escuchó del supuesto audio de Velásquez.
Tras la presión de la opinión pública, Velásquez desistió de su candidatura a la alcaldía capitalina y se fue a Florida.Durante su estadía en EE.UU., el Comité de Honor y Disciplina del PRD anunció el inicio de un proceso a lo interno del partido en el que se contempló una posible expulsión. Sin embargo, el asunto no progresó y desde entonces no se ha dicho nada.
Panamá Américaintentó comunicarse con los abogados y fiscales del PRD para conocer el estatus de ese caso, pero no contestaron las llamadas.