La recolección de basura y su disposición final, es el mayor dolor de cabeza de las autoridades municipales, el espanto de los visitantes y la vergüenza de los moradores de las islas Colón, Carenero y Bastimentos.
Hasta finales del año 2009, la basura era tirada a cielo abierto en la calle que da a playa Blof, uno de los lugares más atractivos, con su extensa playa de arena dorada, oleajes de gran potencial para el surf y arrecifes de múltiples colores.
Unos 500 metros antes de llegar, había una barrera de basura, gallinazos y alimañas y ni hablar del mal olor que obligaba a cientos de turistas a regresarse a otro punto de la isla Colón.
Luego de varios intentos fallidos por parte de las autoridades municipales para solucionar este problema, hace dos semanas un grupo de empresarios, conservacionistas y los comerciantes unieron esfuerzos y consiguieron un terreno en donde depositarían la basura.
Este grupo logró reunir poco más de 3,000 dólares, unos aportaron camiones, carros pick- up, botes con motor fuera de borda, guantes, bolsas, etc., y en tres días, las tres islas quedaron limpias de basura.
Ante el éxito, el grupo quedó a cargo de la limpieza por los siguientes 15 días y de resultar todo bien, el Consejo Municipal aprobará un decreto que autoriza una partida al grupo para que siga la tarea.
El problema de la recolección de basura en Bocas del Toro creó una crisis que obligó a la Autoridad de Turismo a intervenir en el asunto.