El diseño del vestuario estuvo a manos del joven Javier Velero, quien confeccionó trajes muy adaptados a la época en que vivían la historia.
El diseño de luces lo hizo Eric De León, quien interpretó múltiples papeles en el musical como un hombre adulto.
Las coreografías fueron llevadas por el coreógrafo y licenciado en Administración de Mercadeo y Publicidad, Carlos H. Díaz.
El sonido fue hecho por Eduardo Bosano.