La coalición opositora iraquí “Mutahidun” (“Unidos”), presidida por el presidente del Parlamento, el suní Usama al Nuyaifi, atribuyó la creciente violencia en el país al primer ministro, Nuri al Maliki, por monopolizar la gestión de la seguridad.
El grupo aseguró en un comunicado que existen “partes que monopolizan el expediente de la seguridad e impiden la asistencia de los jefes policiales al Parlamento” para saber los motivos de las brechas de seguridad y responder a las necesidades.
Por su lado, el alcalde de Bagdad, Ali al Tamimi, que pertenece al Bloque Al Sadr -del religioso radical chií Muqtada al Sadr- pidió a todas las fuerzas políticas y de seguridad que se coordinen “de forma verdadera y seria para enfrentarse a las fuerzas de la oscuridad”.