Hace dos meses desde la aprobación de la Ley 46 del 17 de julio de este año, legislación que permite agilizar los procesos con el propósito de que los niños y las niñas permanezcan el menor tiempo en una institución social, ya sea que puedan ser adoptados o que puedan ir a un hogar sustituto.
La norma establece que las familias que deseen adoptar deben cumplir con una serie de requisitos y debe comprobarse que tienen las condiciones sociales, afectivas, morales, físicas, psicológicas y -sobre todo- económicas que puedan suplir las necesidades de los niños, niñas y adolescentes. La solicitud se hace en la Seniaf, donde un equipo evaluará y decidirá si esas familias son aptas para brindarles un hogar a estos menores.