12 pares de mellizos o gemelos en dos cuadras de una comunidad de La Habana
Algunos dicen que el agua tal vez tenga algo. Otros hablan de un viejo árbol sagrado plantado en el lugar. O tal vez todo sea una coincidencia.
Sea como sea, los vecinos de un barrio habanero se maravillan de tener 12 pares de mellizos o gemelos de todas las edades viviendo a lo largo de dos cuadras.
"Nosotros fuimos las primeras'', dijo con pícaro orgullo a la AP Fe Fernández, de 65 años de edad y una de las más activas organizadoras de fiestas y encuentros de todos los "jimaguas'' --como se denomina en Cuba a los hermanos nacidos de un parto-- que vienen en las dos cuadras del reparto Buenavista, al oeste de la capital.
"Es increíble'', exclamó a su lado su hermana idéntica Esperanza, que usa el cabello suelto, teñido de negro, lo que ayuda a distinguirla de Fe, quien luce sus canas y tiene el cabello recortado.
A simple vista, este par de cuadras en línea recta no ofrece ninguna diferencia con cualquiera otra de La Habana: casas de clase media, algunas de dos plantas y colores variados, con sus zaguanes de columnas y balaustradas donde siempre hay vecinos asomados o niños jugando.
En algunas viviendas habita una familia en la planta baja y otra en la superior y nunca falta un poco de música saliendo de una ventana cuyas cortinas mece un ventilador.