La Cámara Baja prevé votar hoy una medida “para asegurarse de que todos los empleados federales que han sido cesados reciban su salario cuando acabe el cierre del Gobierno”, según anunció el líder de la mayoría republicana en ese órgano, Eric Cantor.
En un comunicado, la Casa Blanca expresó su apoyo a esa medida, pero aclaró que por sí sola no resuelve las "serias consecuencias" de esta crisis, uno de cuyos resultados son "totalmente evitables", según Carney.
En el ámbito interno esta paralización de la Administración se ha traducido en la suspensión del programa de prevención de la gripe y de tratamientos experimentales contra el cáncer, y en el cierre de guarderías públicas. Además, los estadounidenses que esperan el pago de devoluciones de impuestos pueden sufrir retrasos y se han suspendido parte de las inspecciones de alimentos importados, al igual que un programa federal que provee de educación y nutrición a 967,000 niños menores de 5 años de familias de bajos ingresos.