En la provincia de Chiriquí existen 32 sitios donde se encuentran piezas históricas denominadas petroglifos.
Por distritos están ubicados así:
En Remedios hay reportados en Cerro Valeria, Parque Arqueológico de El Nancito, Quebrada del Macho, Río Santa Lucía.
En Boquete están en El Huacal, los Naranjos, Pintada, Biblioteca Museo Cuchi de Bongo, Café Olé, Barriles, Finca Hillis, Finca Inés, Valle Barriles, Finca la Bohemia.
En Boquerón existen en Paraíso.
En San Félix hay ubicados en el Cerro la Divisa, y el río San Félix.
En Gualaca se les pueden ver en Bajo Méndez.
En Renacimiento existen en Caizán Centro, Cotito Boor, Finca Chiatsa).
En Bugaba se les encuentra en Finca Ojo de Agua Barriles, Finca Ojo de Agua Tizingal, Finca la Gota, Finca Próspero Grajales, Río Jacú, Santa Marta, Sortová, Tizingal Arriba, David Guacá Abajo, Guacá Arriba, San Pablo Nuevo Abajo. En Tolé hay en la Quebrada de Piedra.
Los petroglifos se consideran una forma de representación ideográfica o simbólica; dentro del proceso comunicativo, corresponden al mensaje, en tanto que su significado e interpretación corresponde a la lectura que hicieron sus creadores, dentro de los parámetros de su contexto cultural.
Dentro del imaginario colectivo de ciertos grupos Ngäbes, los petroglifos se encuentran presentes, fueron asimilados e incorporados en sus historias y han sido transmitidos por medio de la tradición oral.