El pasado 4 de octubre, el diario La Prensaenvió por correo electrónico dos preguntas a Claudio Fagiano, en un principio el representante de una de las empresas socias de Svemark en Panamá, llamada Ital Tecno S.A.
La Prensale preguntó a Fagiano sobre una transferencia recibida desde Estados Unidos por 64,000 dólares a favor de una de sus empresas y si ese dinero habría quedado en manos del abogado Francisco Martinelli, pariente del presidente Ricardo Martinelli. Según declaraciones de Mauro Velocci –que publicó La Prensasin escuchar la versión de Fagiano- este último le entregó a Francisco Martinelli un maletín negro con el dinero.
Fagiano respondió al cuestionario de La Prensa un día después, el 5 de octubre pasado, pero hasta ayer ese diario no tomó en cuenta su versión y publicó solo la información que le proporcionó Mauro Velocci. Tras ellos, allegados a Fagiano enviaron la información con sus respuestas a Panamá América.
“Es absolutamente falso que le haya entregado dinero alguno al abogado Francisco Martinelli para corromper o sobornar al Gobierno de Panamá. No conozco al abogado Francisco Martinelli ni al señor presidente de la República de Panamá ni a sus hijos ni a su esposa, ni jamás he intentado corromper ni sobornar a ningún funcionario del Gobierno de Panamá ni tampoco ningún funcionario del Gobierno me ha propuesto nada indebido ni incorrecto. Si no conozco al abogado Francisco Martinelli, ¿cómo entonces podía haberle dado dinero alguno? Es absolutamente falso, calumnioso e infame lo que declaró el señor Mauro Velocci a los magistrados de Nápoles porque no conozco al abogado Francisco Martinelli”, dijo el empresario en sus respuestas que La Prensanunca publicó.
Fagiano también negó que haya utilizado los servicios del taxista Antonio Santoya para transportarlo a algún lugar en Panamá para “entregarle dinero o cualquier otra cosa al abogado Francisco Martinelli”, y como es falso –dijo- que en algún momento “haya estado junto a la señora Karen De Gracia, en alguna diligencia relacionada con este caso”. Esto a raíz de que, según Velocci y La Prensa, el taxista Santoya le entregó a Francisco Martinelli el dinero en el hotel Riu de Panamá.
Sobre la transferencia de los 64,000 dólares, Fagiano explicó que se trató de un envío de dinero de parte de Paolo Passlacqua, y no Angelo Capriotti –expresidente de Svemark- a favor de Velocci por medio de la empresa Ita Ussa Inc. y que llegó a la cuenta de la empresa Ital Tecno S.A.
Explicó que se utilizó esta cuenta bancaria para recibir ese giro porque Velocci no tenía una cuenta bancaria en Panamá.
Fagiano también detalló que de los 64,000 dólares recibidos, procedió a entregarle 40,000 a Velocci, y los otros 23,000 dólares que quedaron “se usaron para hacer un reembolso a nuestro favor por gastos en los que el suscrito había incurrido durante el tiempo que tuve la relación del proyecto y de cuyos gastos tengo constancias, documentos y facturas que así lo comprueban y que pongo a su disposición, estimado periodista [Rolando Rodríguez], si le llegara a interesar ver las facturas y documentos”. Rodríguez no solo no publicó su versión, sino que tampoco pidió esa información adicional ofrecida.
Fagiano aclaró –en su respuesta a este periodista- que la entrega de los 40,000 dólares en efectivo que le hizo a Velocci, se produjo dentro del Banco General de Costa del Este el pasado 13 de octubre de 2010, “y de este hecho existen testigos que me acompañaban por razones de trabajo”.
“Periodista Rolando Rodríguez, le he respondido sus interrogantes, le he hecho explicaciones amplias y le estoy aportando importantes documentos porque confío en que su investigación será objetiva e imparcial”, dijo Fagiano al final de sus respuestas.
Fagiano también detalló aLa Prensacómo conoció a Velocci. “En el año 2009, Paolo Passalacqua me pidió que representara en Panamá al consorcio italiano Svemark. Passalacqua tenía intereses y nexos con la empresa Precetti SPA, que es una de las empresas líderes del consorcio Svemark. Para ello y entiendo que por la gestión de Passalacqua, Svemark extendió a la empresa Ital Tecno S.A., una carta de encargo y representación para proponer la construcción de cárceles modulares de acero, en Panamá. Poco tiempo después, en septiembre de 2009, llegó a Panamá Mauro Velocci, quien había sido contratado por Svemark para darle impulso y concretar la propuesta para la construcción de las cárceles modulares”, contó Fagiano.
Pero más tarde, Velocci y Valter Lavitola intentaron quedarse con el negocio de Svemark. “Velocci nos solicitó que mi persona y la empresa Ital Tecno S.A. nos alejáramos del negocio porque, a partir de entonces, lo manejaría él con el señor Valter Lavitola, con quien nunca traté”, narró Fagiano.
Todos estos detalles, y la versión de Fagiano, recibidos por La Prensael pasado 5 de octubre, fueron obviados en su serie de reportajes que empezó el pasado lunes 7 de octubre.