El turismo volvió al Gran Cañón después que las autoridades de Arizona y de otros estados aceptaron un plan del Gobierno federal para abrir nuevamente los parques nacionales, cerrados a consecuencia de la parálisis parcial del Gobierno.
Empero, el presidente Barack Obama aceptó la reapertura de zonas turísticas en todo el país, pero con una condición: Los estados deben costear el funcionamiento de esos lugares con dinero que seguramente no volverán a ver. Hasta ahora, Utah, Colorado, Dakota del Sur, Arizona y Nueva York acordaron abrir los parques cerrados desde principios de mes. Por su parte, los gobernadores de otros estados intentaban calibrar la consecuencia económica.