Durante un mes y medio (2011), el jurado analizó todos los detalles del caso con escrupulosa atención. Durante 23 días de sesiones, el jurado valoró más de 300 pruebas. Una grabación en la que se podía escuchar a Jackson balbuceando sobre su futura gira de conciertos, las fotos de Jackson recién fallecido sobre una camilla o una imagen de su autopsia que conmocionó a todos los presentes en la sala fueron algunas de ellas. Además, el jurado escuchó las declaraciones de 49 testigos que fueron objeto de las indagaciones de los abogados de la defensa y la acusación. Los testigos incluyeron a varias exnovias y pacientes de Murray, antiguos empleados y doctores de Jackson y expertos en medicina.
La sentencia cerraba un juicio truculento que desde su primera sesión probó las mieles de la polémica y que ha estado rodeado por un circo formado por una amalgama de medios, fansde Jackson y defensores de Murray, todos en la sede del Tribunal Supremo de Los Ángeles.