Un total de 441,709 familias se han visto afectadas por el terremoto de 7.2 grados de magnitud que sacudió el centro de Filipinas, informó el Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Desastres.
El director ejecutivo del organismo, Eduardo del Rosario, dijo que lo que se necesita con más urgencia es comida preparada y agua.
Del Rosario apuntó que se ha llegado a la cifra de afectados tras recopilar datos del Ministerio de Bienestar Social y Desarrollo de Cebú y las isla de Bohol y Siquijor, las zonas más castigadas por el seísmo. En Bohol, donde se ha situado el epicentro del terremoto, se instalaron 13 centros de acogida con la capacidad de asistir a 9,000 personas.