La solidaridad no es solo una virtud de las personas, también los animales
la pueden tener.
Teniendo en consideración lo anterior, un pequeño perrito llamado Inky le
expresa a su anciano amigo Scooby su interés para ayudarle a entrar a la casa y
en su afán, se para en dos patitas y con las otras dos abre la puerta y le hace
señales para que logre ingresar.