La planta secadora en Natá constituirá una instalación de curado y almacenamiento de cebolla, con lo que finalizará la práctica de almacenar el producto en los portales de las viviendas donde se deterioran bajando su calidad y precio, lo que causa grandes pérdidas.
La planta secadora se encargará de secar la cebolla, de la limpieza y selección de este bulbo comestible de forma mecanizada, o sea, ya los cebolleros no tendrían que hacer este proceso de forma manual porque será un mecanismo automático.
Además, contará con tres almacenes grandes o galeras con temperatura controlada, uno en donde se hará el secado de la cebolla y los otros dos serán cuartos de frío para conservar el rubro como también otros productos agropecuarios cosechados en el país.
En Natá, los cebolleros tienen 40 años de producir el bulbo y pierden todos los años, pues la comercialización es el problema que siempre los aqueja y hay más pérdidas que ganancias.