Los empresarios de la región congregados en la novena Cumbre Iberoamericana coincidieron en que los países han avanzado pasando de gobiernos autoritarios a modelos más democráticos. Sin embargo, aseguraron que a pesar de este avance que ha contribuido al crecimiento económico, existen desafíos para lograr una mayor productividad que genere un verdadero desarrollo sostenible.
Como ejemplo de crecimiento en Iberoamérica, en la actividad se destacó la economía del Paraguay que, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), tendrá un crecimiento astronómico de 12%. El mandatario del país sudamericano, Horacio Cartes, manifestó que lo que el Gobierno busca ser es un Estado con una visión a largo plazo, y no desmotivar con tributos al verdadero generador de riquezas: el recurso humano.
Cartes afirmó que en su país existen muchas fuentes de riqueza, pero destacó la ventaja que es tener una mano de obra en su mayoría joven. “La gente no está pidiendo limosna de los gobiernos, sino salud, educación, una vida digna”, agregó el mandatario. Acotó, además, que de nada sirve crecer económicamente y mejorar la infraestructura si no se disminuye la pobreza en los países, que no se debe seguir exportando pobreza (refiriéndose a la migración de personas).