Las granjas autosostenibles que se han creado en la comarca abarcan cultivos de tubérculos como la yuca, el otoe y el ñame.
Xalteva Zúñiga, del Patronato de Servicio Nacional de Nutrición, dijo que lo que se hace es tratar de conformar asociaciones en los lugares donde hay incidencia de deficiencia alimenticia para que no trabajen en forma individual, sino que establezcan un grupo en una comunidad para que consuman los productos que ellos mismos produzcan.
Una de estas comunidades, señaló Zúñiga, es Hato Chamí, donde once familias se mantienen sembrando yuca, otoe, ñame, y también crían gallinas ponedoras y pollos de ceba.
El Patronato, en estas áreas ya evaluadas, les brinda un fondo, dependiendo de los patrocinadores, que permite el inicio de los proyectos con la entrega de bolsas de alimentos, cremas nutricionales y se les da alimentos para iniciar los proyectos.
Otro de los programas vigentes es el suplemento de sal y hierro que se les da desde los 4 meses de edad para evitar niveles de anemia, además, las autoridades de Salud suministran vitamina A para evitar ceguera en los niños.