El lanzamiento de su último disco “Believe Acoustic” (2013) estuvo precedido por la publicación en una red social de una fotografía en la que mostraba su trasero. La imagen desapareció no sin cosechar decenas de miles de “me gusta” de los usuarios.
Aquella imagen subida de tono finiquitaba los restos de la faceta virginal de esta estrella infantil, quien cultivó durante años su discográfica, en una transición quizás tan desbocada como su reciente afición por los tatuajes (12).