Justamente, para garantizar la seguridad de la cita, la Policía colombiana ha puesto en marcha una amplia operación de seguridad que incluye siete helicópteros -cuatro de ellos no tripulados-, un contingente de 2,500 policías adicionales a los que ya tiene la ciudad y perros rastreadores de explosivos.
El dispositivo de seguridad incluye también un equipo de expertos en agentes químicos, biológicos y nucleares, controles a la red de alcantarillado de la ciudad y "pruebas de vulnerabilidad y confiabilidad" a los empleados de los hoteles.
Según el jefe de la Dirección de Protección a Dignatarios de la Policía, general René Salamanca, la institución desplegará toda su capacidad para garantizar la seguridad de la cumbre "y mostrar a los policías del mundo la capacidad de la Policía de Colombia en la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado". Para atender a los jefes policiales del mundo se dispuso además un equipo de 100 policías políglotas en inglés, francés y árabe, que además del español son los idiomas oficiales de la Interpol.