En sus conclusiones, la 69 Asamblea General de la SIP condenó el asesinato de 14 periodistas en Latinoamérica durante los últimos doce meses, una de las cifras más altas de los últimos 20 años.
A su vez, rechazó la prescripción de 17 casos de asesinatos de comunicadores por considerar que la impunidad y la acción de poderes judiciales débiles o sometidos son los motores generadores de la violencia.
Se menciona que durante este mismo periodo, tres periodistas debieron abandonar Colombia y Honduras por amenazas y dos periodistas extranjeros fueron expulsados por el Gobierno de Nicaragua, controlado por los sandinistas.
En México fueron asesinados tres periodistas, mientras que en Colombia, Brasil, Guatemala y Haití murieron dos.