Las seis potencias –Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania– desean que Irán deje de enriquecer uranio al 20%. Los diplomáticos indicaron que Teherán ofreció dejar de enriquecerlo en esa proporción.
Solicitaron también que las operaciones de enriquecimiento en Fordo, un búnker subterráneo que se cree es inmune a los ataques aéreos, sean desactivadas a un punto en que sea difícil reiniciarlas.
Los diplomáticos dicen que Irán solo ofreció someter a discusión el estatus de Fordo.
Además, desean un tope a la cantidad de material enriquecido que Irán puede producir y acumular. Teherán indicó estar abierto a discutir cifras, según los diplomáticos.