Fuentes con presencia en el Hard Rock Hotel Panamá, informaron que Justin Bieber, durante toda su estadía, solo tuvo contacto con el personal que trajo como parte de su equipo, y en ningún momento fue atendido por el personal del hotel.
El joven artista en todo momento estuvo rodeado por sus corpulentos hombre de seguridad, quienes lo acompañaron como sombra, incluso, se dice que en la noche que cerró la discoteca, hubo un momento en que solo veían sus zapatillas y el humo que salía del círculo, por lo que los guardaespaldas -es posible- hayan aspirado alguna sustancia ilícita, porque el olor en el lugar era extraño.
No se sabe si el intérprete de “Baby” logró probar algún plato típico del país, porque trajo hasta a sus cocineros para preparar cada una de sus comidas. También viajó con la persona que prepara sus tragos.