Por la geografía de Bocas del Toro, su crecimiento demográfico y las áreas de trabajo, el 80% de sus 135 mil habitantes necesita en algún momento pasar por un puente colgante, de madera, metal o cemento.
Esto significa que unas 100 mil personas dependen en algún grado de estos puentes, y hay que agregar a por lo menos 50 mil turistas que cruzan por Costa Rica hacia Bocas del Toro; lo que demuestra su gran importancia desde hace más de un siglo.
Durante los cierres de calle efectuados esta semana a la altura de la comunidad de Pueblo Nuevo, en Chiriquí Grande, el dirigente de los protestantes, Clemente Jiménez, reclamó un puente vehicular para esta comunidad de Bocas del Toro.
Según Jiménez, luego de las inundaciones del 2008 y 2009, el puente zarzo o colgante colapsó; el MOP construyó otro que está en malas condiciones y representa un peligro para los cientos de usuarios, incluyendo niños, enfermos, embarazadas y personas de la tercera edad.