Paul Ciancia, de 23 años y mecánico desempleado de motocicletas, permanece grave en un hospital.
Ciancia ha sido acusado de asesinato en primer grado por la muerte de un agente federal y de cometer actos de violencia en un aeropuerto internacional, pero no será presentado ante un tribunal hasta que los médicos lo autoricen.
La familia de Ciancia "ha colaborado plenamente con el FBI y otras agencias gubernamentales" para obtener el mayor número de respuestas posibles acerca del tiroteo.
El sospechoso llevaba en su mochila un mensaje en el que hablaba de "matar" a funcionarios de la TSA, escrito de una forma que sugería que él preveía perder la vida en el suceso.
En la nota, el sospechoso decía que no tenía interés en herir "a gente inocente", pero expresaba "decepción con el Gobierno" y hacía referencia al "Nuevo Orden Mundial", una supuesta conspiración para formar un único gobierno mundial.