Con fotografías hace sus creativas caricaturas, bajo un concepto de matices que le den realidad a cada una de las pinturas.
Gracias a los encargos pendientes tiene una agenda apretada hasta febrero del año entrante.
Un ayudante no es una opción para el artista porque considera que no todos los pintores tienen la misma visión y esto pudiera hacer que su trabajo pierda autenticidad. “De repente más adelante me gustaría contar con cierta colaboración, pero no con un asistente en lo que encierra la palabra”.
En días pasados, Colón tuvo la oportunidad de ir a una convención de caricaturistas celebrada en Panamá, en la que se le hicieron ofertas de crear una tira cómica. En el momento no lo aceptó, pero dijo que es un plan que está rodando su cabeza de forma cautelosa para un futuro profesional.
Declarándose un amante del arte, puntualizó que de no ser pintor, le hubiera gustado ser músico, y confesó que al momento de pintar, por obligación debe escuchar música de cualquier tipo, desde salsa y rock hasta reggae y típico.