Una sensación de pesimismo se asentaba ayer en la derecha chilena y el Gobierno, frente al eventual triunfo de la candidata de centroizquierda, Michelle Bachelet, en la primera vuelta de los comicios presidenciales del próximo domingo, avalada por los últimos sondeos de opinión.
El propio presidente Sebastián Piñera se unió ayer a ese pesimismo, al sostener en una entrevista que no considera un fracaso la eventualidad de entregar el cargo a Bachelet el próximo marzo.
Las ultimas encuestas han abierto la posibilidad de que Bachelet, quien ya gobernó el país entre 2006 y 2010, alcance una votación superior al 50% más uno, porcentaje que exige la ley para cruzarse la banda presidencial y deje en el camino a su contrincante oficialista, Evelyn Matthei.