Los líderes chinos prometieron abrir las industrias estatales a una mayor competencia privada y flexibilizar los límites a las inversiones extranjeras en el comercio electrónico y otros negocios, en un plan de amplio calado para rejuvenecer una economía que va perdiendo fuerza.
Los cambios prometidos en el informe emitido, tras una conferencia del Partido Comunista, podrían ser la mayor transformación económica de China en dos décadas. Los medios de comunicación han comparado el plan a las reformas del mercado de 1978 que lanzaron la expansión económica de China.
Los líderes chinos se ven presionados para reemplazar un modelo de crecimiento basado en las exportaciones e inversiones que durante tres décadas produjeron un rápido crecimiento, pero que ha perdido fuerza. Los partidarios de la reforma sostienen que Beijing debe reducir los privilegios y el papel dominante de las empresas estatales.