Los datos de ONUSIDA detallan que 25 países en el mundo han logrado reducir un 50% el número de nuevas infecciones y que los avances en el acceso al tratamiento permiten decir que hay más gente recibiendo terapia que esperando por ella.
El informe precisa que se han alcanzado muchos progresos por primera vez en 30 años y por fin se puede hablar del fin de la epidemia.
En primera instancia, por todo el progreso científico que se ha acumulado a lo largo de 30 años.
Una de las áreas en donde se ha registrado un gran avance es en África subsahariana, pero también se concentran allí las peores noticias del informe.
La región alberga al 69% de los seropositivos que hay en el mundo (lo que supone que casi uno de cada 20 adultos está afectado) y un 71% entra en el círculo de las nuevas infecciones.