Austria ganó ayer en casa un amistoso ante un combinado estadounidense que mostró poca garra en un partido que a los austriacos, y sobre todo a su seleccionador, sirve para ver un poco de luz tras caerse del Mundial de Brasil.
Los medios austriacos se habían referido a este encuentro como un "reseteo" tras el fracaso mundialista y como el comienzo de la "segunda era" de Marcel Kller al frente de una selección que lo ha mantenido en el puesto, pese a los malos resultados en la clasificación para Brasil.