Este tipo de actividad está encaminada a recapitular los valores, un tema que hoy en día se ha perdido por el poco contacto que existe entre padres e hijos.
El taller se desarrolló mediante cinco actividades que van acompañadas desde sus diferentes tareas.
La primera actividad es la que da la bienvenida al taller y se explica el contenido del mismo.
En la segunda se hacen ejercicios de calentamiento general antes de cualquier labor física, seguido de cantos y rondas.
En la tercera se realiza una serie de juegos recreativos, tales como arrastre de trineo, el canguro saltarín y por último “mi papito y yo”.
En la cuarta tarea, todos los participantes se trasladan a la cancha de baloncesto para realizar cualquier tipo de juego o actividad física.
La última actividad del taller es la etapa de relajación.
La misma consiste en que los participantes se den masajes para relajar los músculos.
Al final, padres e hijos quedaron motivados por el tiempo que tuvieron para fortalecer su trabajo en equipo y compartir tiempo en familia.
El colegio Brader espera seguir realizando estos talleres que buscan innovar el sistema de educación haciéndolo más integral.