“La superficie de los trabajos de rescate es extremadamente amplia, y las labores de desescombro se llevan a cabo muy despacio y con mucho cuidado, porque las estructuras derrumbadas recuerdan un castillo de naipes. Levantar un bloque de hormigón puede provocar la caída de otros”, explicó a la televisión letona la portavoz de los servicios de rescate, Inga Vetere.
Los servicios de emergencias señalan que la mayoría de las víctimas de la tragedia tenían entre 25 y 40 años.
Una empleada de Máxima que declinó identificarse dijo a Delfi.lv que tres de sus amigas estaban en el centro cuando se hundió.
"Justo estaba hablando con ellas ayer, y ahora se han ido". "No puedo creerlo", se lamentaba.
Larisa, una habitante local desde cuyo piso puede verse el centro comercial, se mostraba incrédula ante el panorama apocalíptico.
"Es terrible. Quién podría creer que esto iba a ocurrir. No puedo creerlo, por mucho que lo miro.