La ganadora de 4 Grammys empezó a presumir el cuerpo esbelto con el que se dio a conocer a finales del siglo XX, desde el video de la canción en español “ Hoy tengo ganas de ti”, junto al mexicano Alejandro Fernández.
La comida de la cantante de 32 años se la entregaban a domicilio, y constaba solo de 1,600 calorías diarias.
El servicio era premium en tres comidas gourmet y dos cremas al día. Su preparador físico, Tee Sorge, quien trabaja con las celebridades, le indicó que dejara de lado las grasas y los azúcares, aunque le dio un día de permiso para comer lo que ella quisiera, fuera de la dieta.
Además, la rubia asistió a clases de yoga, lo que la ayudó a ponerse en forma y erradicar los sentimientos depresivos, que la hacían sufrir cada vez que alguien mencionaba su sobrepeso.