Voces a favor y en contra de una jornada de ofertas en todo el país

REDACCION / PANAMA AMERICA

El consumismo desmedido y la cultura mercantilista es lo que hace que los asalariados panameños se lancen a los centros comerciales, según el sociólogo Marcos Gandásegui. El experto asegura que en muchas de las ocasiones, los consumidores no necesitan estos productos que ofrecen los locales comerciales.

“Desde mediados del siglo XX, en Panamá se realizan estas actividades que antes llamaban baratillos, luego les pusieron jornadas sale y ahora se llaman ‘viernes negro’. En realidad es una conducta foránea que está en el subconsciente por el bombardeo constante de publicidad. Solo tienes que abrir un periódico, una revista, ver la televisión o mirar la gran cantidad de vallas publicitarias en las calles, no hay escapatoria”.

La opinión de Gandásegui contrasta con la de la economista Luisa Turolla. Esta conocedora afirma que lo importante del “viernes negro” es la afluencia de extranjeros y de la proyección que gana el país con celebraciones como estas. “Lo interesante es que se ha promocionado fuera. Se ha podido ver un flujo importante de turistas y las divisas que han ingresado producto de esas visitas son considerables. Lo que invierte el consumidor local es lo que se gasta en esta época”, comentó Turolla. Mientras, Roberto Troncoso, expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), expresó que es positiva la realización de las jornadas de baratillo porque entra dinero por todas partes. También instó al Gobierno a continuarlas y organizarlas mejor.

“Tengo entendido que muchas de las personas que iban a Miami en busca del Black Friday vinieron a Panamá. Esto quiere decir que somos una alternativa tomando en cuenta que tenemos una zona libre y nuevos aeropuertos”.


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