En Punta Burica y los alrededores, todos llaman “Juancho” al estadounidense John Michael Garbey. Él, junto a su esposa, Luzmila, quien es panameña, administran una reserva ecológica privada que han llamado Mono Feliz, por la presencia de monos aulladores que todavía saltan de rama en rama, muy cerca de la playa.
Aunque hay cabañas para los visitantes, la idea es impactar lo menos posible el ambiente natural. Es probable que con mejores vías de acceso, Mono Feliz y otro santuario ecológico del área llamado Tigre Salvaje, tendrían más visitantes. Pero “Juancho” considera que también se pondría en peligro el hogar de los monos, y se reactivaría la extracción de arena de la playa.