A finales del 2011 y de cara al campeonato mayor 2012, Rodrigo Merón asumió el reto de ser el técnico en jefe de la selección Panamá Oeste y para sorpresa de los entendidos metió a la tropa vaquera en la ronda de los mejores ocho y mantuvo al equipo en pelea para meterse entre los mejores cuatro.
Esa primera actuación como piloto catapultó a Merón para ser elegido el Director del Año, premio que también se ganó en el 2013, cuando Oeste caminó más lejos hasta la semifinales cruzadas.
A principio de mes, Rodrigo fue la mente detrás del título del Campeonato Panamericano Sub-21, el cual Panamá ganó invicto.