La frase
- Es ahora que podemos admirar lo que hicimos, porque una vez miras hacia atrás dejas de hacer lo que tratas de lograr. Siempre sentí que tenía que mejorar para seguir triunfando.
Joe Torre, al igual que Bobby Cox y Tony La Russa, fue elegido al Salón de la Fama como manager.
Aunque tuvo una fructífera carrera como jugador -diferente a Cox y La Russa- Torre encontró su pase a Cooperstown vía la cueva.
No fue una trayectoria fácil. De hecho, antes de su llegada a los Yanquis en 1996, el nuevo inmortal del béisbol tenía un marca por debajo de .500 como dirigente de los Mets, Bravos y Cardenales.
Cuando finalmente saboreó el máximo éxito en su primera campaña en el Bronx, Torre pudo haber descansado sobre sus laureles. Sin embargo, tuvo la reacción contraria: Quería más y más.
“Una vez ganamos en el 96 con los Yanquis, que es lo que quería, me di cuenta de que uno nunca mira hacia atrás, sino que se mantiene esforzándose”, dijo Torre durante la presentación de los nuevos elegidos en las Reuniones Invernales de Grandes Ligas. “(El éxito) nunca se vuelve monótono”.
En Nueva York las victorias no se volvieron monótonas. En sus 12 años como dirigente de los Yankees, Torre llevó al equipo a la postemporada en cada oportunidad, asistió a seis Series Mundiales y ganó cuatro títulos del Clásico de Otoño.