La necesidad de abastecer las comunidades con agua potable ha sido durante los
últimos 20 años un excelente negocio, manifestó el presidente de la República, Ricardo Martinelli.
El mandatario reprochó que existían comunidades antes de este gobierno sin agua, a pocos metros de la potabilizadora de Chilibre, una acción que catalogó de injusta e inhumana, por lo que prometer el recurso es antiético.
“El agua es un bien preciado y no lo malgastemos”, señaló el presidente, quien piensa que los políticos tradicionales solo buscan aprovecharse del tema “prometiendo, pero no haciendo”.