Es bueno que el alcalde de la ciudad de Manaos, una de las sedes del Mundial de Brasil en 2014, tenga sentido del humor. Porque algunas de las cosas que se están diciendo sobre esta ciudad histórica en el corazón de la selva del Amazonas son risibles.
La semana pasada fue el técnico de Inglaterra Roy Hodgson, que expresó sus recelos en torno al calor y humedad en la ciudad.
Luego, el fin de semana, el tabloide londinense Mirror enfocó sus cañones en lo que llamó “Manaos asesino” al afirmar que los “aficionados de Inglaterra pondrán en riesgo su vida” si se aventuran a viajar al “infierno infestado de criminales” para ver al equipo inglés enfrentar a Italia el 14 de junio.
¿Y usted qué piensa, señor alcalde?
“No leo el Daily Mirror”, respondió Arthur Virgilio, al tiempo que mostraba una imagen de tranquilidad.