Con la modernización y el desarrollo de teléfonos móviles, algunos padres han encontrado la herramienta perfecta para, según ellos, mantenerse en contacto con los hijos durante el tiempo fuera de casa.
No obstante, el contacto corporal no se puede suplantar, advierte la psicóloga Celeste González, quien indicó que, hace falta compartir besos y abrazos.
Explica que la sociedad moderna exige estar fuera de casa para conseguir el sustento económico, pero la tarea de criar a los hijos demanda tiempo y dedicación. “Las metas definen las prioridades y de ellas depende donde se pone la mayor cantidad y calidad de energía”.
González sostiene que es imposible tener calidad, sin cantidad de tiempo para los hijos. Pone como ejemplo una dieta en la que los alimentos quedan sumidos a una cápsula que se ingiere sin disfrutarla. Y un plato de comida en el que se percibe, color, aroma y sabor, dejando claro que los hijos necesitan todo, pero disfrutarlo saboreando el calor humano.
En un chat, las emociones no tienen eco. Ni es lo mismo jugar frente a un televisor que en un parque.