El objetivo de las sesiones, dicen los organizadores de Davos, es llamar la atención sobre los problemas de salud mental, enfermedad y estrés que afligen de manera creciente a las poblaciones globales –además de los propios asistentes al Foro. La carga a nivel mundial que significan los trastornos mentales y por abuso de sustancias trepó casi 38 por ciento entre 1990 y 2010, escribieron el año pasado autores como Harvey Whiteford de la Universidad de Queensland en la revista médica The Lancet. Entre los delegados de Davos “hay quizás un reconocimiento mayor de que los niveles de estrés de estos últimos cinco años no desaparecerán”, dijo Robert Greenhill, director de negocios del Foro. “Tal vez no estemos en una crisis como la que tuvimos, pero no hay ninguna sensación de un retorno a la complacencia”.
Convence a empresarios sobre los beneficios de la meditación
Mientras los dirigentes políticos y empresariales se reúnen esta semana en Davos, aquellos que se cansen del jaleo de las alianzas comerciales, las fusiones y las iniciativas de beneficencia pueden hacer un alto en el Centro de Convenciones el jueves por la mañana. Allí, Goldie Hawn hará una presentación sobre los beneficios de la meditación.
La mesa redonda sobre “atención plena” con Hawn, la protagonista de la exitosa película “Shampoo”, es una de las 25 reuniones del Foro Económico Mundial 2014 que estarán centradas en el bienestar, la salud mental y los efectos potencialmente perniciosos de la tecnología sobre el cerebro. La cifra equivale por lo menos a un 50 por ciento más de presentaciones relacionadas con el bienestar que en 2008.
El tema pone en evidencia hasta qué punto la ansiedad por el estrés y su impacto en la actividad empresarial están aumentando en los integrantes del grupo de Davos, que han pasado los últimos cinco años enfrentando crisis derivadas desde la quiebra de Lehman Brothers hasta la guerra civil siria –todos conectados a sus teléfonos inteligentes con zumbidos y alertas. Las enfermedades relacionadas con la salud mental pueden llegar a costar US16 billones en producción perdida en los próximos 20 años, según cifras de la Universidad de Harvard y del Foro Económico Mundial.
“Se está tomando conciencia del enorme impacto económico” de la enfermedad, dijo Norbert Hueltenschmidt, socio en la firma consultora Bain Co., que participa en siete sesiones de Davos sobre salud física y mental. “Vivir sanamente es el primer punto del orden del día para este año y es algo visible en todo el programa –nunca hubo un año como éste”.
Mente y cuerpo
El objetivo de las sesiones, dicen los organizadores de Davos, es llamar la atención sobre los problemas de salud mental, enfermedad y estrés que afligen de manera creciente a las poblaciones globales –además de los propios asistentes al Foro. La carga a nivel mundial que significan los trastornos mentales y por abuso de sustancias trepó casi 38 por ciento entre 1990 y 2010, escribieron el año pasado autores como Harvey Whiteford de la Universidad de Queensland en la revista médica The Lancet. Entre los delegados de Davos “hay quizás un reconocimiento mayor de que los niveles de estrés de estos últimos cinco años no desaparecerán”, dijo Robert Greenhill, director de negocios del Foro. “Tal vez no estemos en una crisis como la que tuvimos, pero no hay ninguna sensación de un retorno a la complacencia”.
“No se puede separar el cuerpo de la mente y lo que llamamos espíritu. La salud es una combinación”, dijo Nerio Alessandri, máximo responsable ejecutivo del fabricante italiano de equipos para ejercicio Technogym, que está en Davos esta semana por quinta vez. De todos modos, dijo, convencer a los exclusivos asistentes a la cumbre de que lleven vidas más saludables no basta. “La idea es lograr un impacto sobre la toma de decisiones, sobre las políticas”.
Paralelamente al Foro principal, una Cumbre de la Salud inaugural reunirá a ejecutivos, académicos y funcionarios de gobierno para hablar sobre los desafíos a gran escala. Su interés no es enteramente altruista.
Para las empresas, “se acumulan las pruebas de que el propio bienestar psicológico afecta la productividad”, dijo Laura Tyson, participante en Davos que presidió el Consejo de Asesores Económicos estadounidense durante el gobierno de Clinton.
En estos dos últimos años Lloyds Banking Group Plc y Barclays Plc vivieron la experiencia de que sus ejecutivos tomaran licencias prolongadas o renunciaran debido al estrés y al agotamiento. Y Goldman Sachs Group Inc., Credit Suisse Group AG y Bank of America Corp. son algunas de las empresas que limitaron el horario de trabajo para el personal más joven en un esfuerzo por retener talentos y reducir el estrés. Un pasante en Bank of America de Londres, Moritz Erhardt, murió debido a un ataque de epilepsia en agosto después de haber trabajado día y noche durante las semanas previas, lo cual llevó a la empresa con sede en Nueva York a rever sus prácticas.
Si bien el estrés ha sido desde siempre un problema de los altos ejecutivos, el interés por el tema en Davos se funda en investigaciones de las que se desprende cada vez más que la atención constante a los teléfonos inteligentes, las tabletas y otros dispositivos electrónicos puede estar afectando al cerebro humano.
El objetivo de las sesiones, dicen los organizadores de Davos, es llamar la atención sobre los problemas de salud mental, enfermedad y estrés que afligen de manera creciente a las poblaciones globales –además de los propios asistentes al Foro. La carga a nivel mundial que significan los trastornos mentales y por abuso de sustancias trepó casi 38 por ciento entre 1990 y 2010, escribieron el año pasado autores como Harvey Whiteford de la Universidad de Queensland en la revista médica The Lancet. Entre los delegados de Davos “hay quizás un reconocimiento mayor de que los niveles de estrés de estos últimos cinco años no desaparecerán”, dijo Robert Greenhill, director de negocios del Foro. “Tal vez no estemos en una crisis como la que tuvimos, pero no hay ninguna sensación de un retorno a la complacencia”.