Los pescadores de la ciudad chilena de Arica esperan con incertidumbre y un optimismo moderado el fallo de la Corte de La Haya sobre los límites marítimos con Perú.
Las consecuencias que puede tener para el sector pesquero el desenlace de la demanda que Perú presentó en 2008 mantienen en vilo a los trabajadores del mar en esta ciudad del norte de Chile, situada a solo 22 kilómetros de la frontera.
“El sector en litigio es justo donde nosotros trabajamos”, explica Manuel Guajardo, presidente de la Asociación de Armadores Pesqueros de Naves Menores de Arica. El peor escenario para los pescadores ariqueños es que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) acoja el reclamo principal de Perú y establezca la frontera marítima en una línea equidistante entre ambos países, en lugar del paralelo que se ha aceptado durante los últimos 60 años.