No hay fin a lo que la tecnología puede hacer. Por un momento estos inocentes en su parada de autobús en Londres realmente se creen que los están atacando marcianos, leones y más por la calle.
A que tú también te lo creerías.

No hay fin a lo que la tecnología puede hacer. Por un momento estos inocentes en su parada de autobús en Londres realmente se creen que los están atacando marcianos, leones y más por la calle.
A que tú también te lo creerías.
