Dos niños y un bebé de 1 añito estuvieron dentro del vehículo cuando un hombre brincó detrás del volante y se los llevó en San Antonio, Texas.
Los niños cuentan que "empezamos a gritar que queremos a nuestra madre y padre".
Le pegaron en la cara, le patearon y le dieron con una culebra de juguete.
A unos 10 minutos, y solo unas millas el hombre se hartó y los dejó salir.
Cuando el asalto ocurrió los niños estaban en el vehículo estacionado en su casa, con los cinturones puestos y listos para ir a la iglesia. Solo esperaban que sus padres buscaran el biberón del bebé dentro de la casa. La madre, Lucia Lozada estaba a unos pocos pies del vehículo. Ella cuenta que vio al hombre y que él la miró, pero que de repente se montó en el vehículo y se fué.
La abuela, Herminia Segovia, relata que el hombre les dio la mano a los niños antes de dejarlos y hasta les dejó su tableta.
Una mujer del barrio dice que los niños llegaron a su puerta y dijeron histéricamente que habían sido secuestrados. La mujer les contestó "entren, que están seguros aquí".
Llamaron a la policía y después de verificar sus identidades fueron reunidos con sus padres.