KLM aprovecha el poder del olfato de los perros beagles para ayudar a la tripulación encontrar a los dueños de objetos perdidos.
El perro huele el objeto que dejaste en el avión en el aeropuerto Schipol en Holanda y te busca por el aeropuerto según tu olor particular.
¡Increíble!
Además el perro hace tremendo mercadeo.