Cara Simmons llegó a una casa de dos pisos, preparada para trabajar. La habían contratado para limpar la casa muy amplia, y pese a que había entrado al hospital por estar exhausta, tiene cuatro hijos y con una sonrisa llegó a la casa para trabajar.
Su familia y amistades la nominaron para un descanso.
Cuando llega a la casa, hay un chef en la cocina y unas de las cosas que tiene que hacer es "control de calidad" y le obligan a probar todo lo que cocina.
Luego unos masajistas llegan a la casa y como ellos necesitan calentar las manos para que no les de calambre, le dan un pequeño masaje.
Arriba en la habitación, le muestran una ropa que iban a "botar" y da la casualidad que todo es de las marcas caras y todo es de su talla.
Al final viene un camión de mudanza con pertenencias de Cara a la casa.
El hombre explica que tiene que entregar todo un camión de cosas a la dueña de la casa, Cara Simmons.
Mira su reacción: