Un experimento social realizado en las calles demostró lo indiferente que puede llegar a ser el ser humano ante la necesidad de su próximo.
Las imágenes muestran cómo un niño indigente moría de frío ante la mirada indiferente de cientos de personas que pasaron a su lado.
Después de dos horas y apunto de desfallecer se acercó un indigente se quitó su abrigo, le dio algo de comer y le ofreció ayuda para buscar un hogar.
https://www.youtube.com/watch?v=M0PGmylXjx4