El ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, quien ha estado en el "ojo de la tormenta" en las últimas semanas por el caso de Cobranzas del Istmo, bien pudiera considerarse como uno de los ejes principales del Gabinete de Juan Carlos Varela.
Y es que, más allá de la confianza que en él tiene depositada el presidente de la República, al punto de mantenerlo en su puesto a pesar de las críticas de diversos sectores de la sociedad que piden su destitución, luego de que aprobara el pago de 7 millones de dólares a Cobranzas del Istmo, a pesar de que el contrato con esa empresa había sido anulado y se había ordenado una auditoría a las comisiones cobradas por la misma, su cargo reviste de vital importancia para el funcionamiento del Gobierno.
De La Guardia preside el Consejo Económico Nacional, instancia responsable de evaluar y aprobar las contrataciones mediante procedimiento excepcional en los casos que sobrepasen los trescientos mil dólares, sin exceder los tres millones de dólares y sus respectivas adendas.
Además, como ministro de Economía participa directamente o mediante un representante que designe en las directivas de unas 14 entidades y empresas estatales de diversas actividades productivas del país.
Entre estas, figura la Autoridad de Turismo (ATP), Autoridad de Pasaportes, Autoridad Marítima de Panamá (AMP) y el Registro Público.
También preside las directivas de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa), la Empresa de Generación Eléctrica (Egesa) y la Lotería Nacional de Beneficencia.
Otra directiva en la que incide directamente es la del Aeropuerto Internacional de Tocumen, cuya actual administración se ha caracterizado por aprobar varios contratos directos. Hasta enero llevaba 35 adjudicaciones mediante esta modalidad, según el portal PanamáCompra.
Al ser consultado sobre esta facultad de uno de los considerados superministros, al igual que el de la Presidencia, el analista político Mario Rognoni explicó que los cargos que ocupa De La Guardia en las directivas son aquellos en los que históricamente otros ministros han estado, pues así está contemplado.
Sin embargo, cuestionó que un ministro no tiene tiempo para tantas directivas, por ello recomienda que el Gobierno debería considerar cambiar las leyes de estas empresas o entidades para que no sean los ministros de Estado los que las ocupen.
Además, sugiere que se tome en cuenta a una persona que no sea parte del equipo de Gobierno, sin embargo, a su parecer, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no debería estar en ninguna Directiva, pues lo que apruebe esa entidad, que va a requerir fondos, pasará "forzosamente" por la institución.
Para Rognoni, "no hay nada que hablar", tras el tema del ministro De La Guardia, porque, ya se entendió el mensaje del presidente Varela: "es un ministro de mi confianza, y no lo voy a mover".
Por su parte, el exprocurador Rogelio Cruz alega que lo menos que corresponde con ministro De La Guardia, por caso Cobranzas del Istmo es abrirle proceso por peculado culposo.
- El ministro de Economía y finanzas podrá asistir con derecho a voz en las sesiones de las juntas directivas de los entes de fiscalización financiera y podrá designar, en su reemplazo, a uno de los viceministros